El viernes 7 de diciembre se presentaron los resultados de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales a partir de las consignas ¿Dónde están y hacia dónde van los consumos culturales en la Argentina? El evento tuvo cita en en el Auditorio del Centro Cultural de la Ciencia (CCC) a partir de las 10 de la mañana.

La jornada se organizó en varios momentos. La presentación del evento estuvo a cargo del Secretario de Cultura y Creatividad, Andrés Gribnicow, quien manifestó, en relación con los datos obtenidos, que “Los datos nos resultan útiles para entender el contexto y obrar en consecuencia a la hora de diseñar políticas públicas o construir proyectos culturales independientes que sean sustentables”.

A continuación, Néstor Sclauzero, de la Televisión Pública, moderó la primera mesa debate en la que se discutió Dónde están los consumos culturales. Esta estuvo integrada por Guido Corallo, de la radio digital Congo; Roberto “Kuky” Pumar, responsable de Leader Entertainment; María Figueras, curadora de Microteatro y Martín Piroyansky, realizador de series web. Uno de los temas que se debatió fue el del financiamiento, sobre el que el moderador inició el diálogo planteándolo como una problemática concreta. “La música encontró la lógica de salir a hacer recitales, el cine encontró la venta de pochoclos”, explicó Sclauzero. Abierto el debate, Corallo comentó que los costos simplificados permitieron el crecimiento de radios como Radio Congo donde hay nuevos contenidos. “Solo pensamos en generar fidelidad (…), generamos una comunidad de miles de personas que cada día deciden asociarse y sentirse parte financiando, de alguna manera, el proyecto. Ahí sentimos la empatía de la radio”, contó el responsable de Radio Congo.

Otro de los temas sobre los que se conversó en esta primera mesa fue el de la adaptación del contenido y los nuevos formatos en que se mueven los consumos culturales. Sclauzero abrió este nuevo debate afirmando que “Los aspectos culturales tienen más consumo de lo que se ve. Hoy se leen más diarios pero no en papel. La música hoy se escucha más que antes pero no se compra el disco”. Kuky Pumar adhirió a la afirmación del moderador contando la experiencia que su productora atravesó en el momento en que los discos fueron reemplazados bruscamente por el consumo de videos y descargas web: “Teníamos un gran repertorio de música, por ejemplo María Elena Walsh, Pipo Pescador, que no tenía imagen. Con Reino Infantil, nuestro canal de YouTube, aprendimos a hacer animaciones y a generar contenidos digitales para chicos de 1 a 5 años”. Sin embargo, cuando fue el turno de Martín Piroyansky, el actor y director fue muy contundente: “No existe el boom de series web. Muy poca gente del país ve Netflix. A mi me encanta hacerlas, es un entrenamiento en dirección y guion pero no hay negocio de ningún tipo”, y agregó: “Estamos desconectados de lo que está pasando. Se cree que todo el mundo ve Netflix pero es un país gigante donde poca gente tiene acceso”. Kuky Pumar, por su parte, opinó que “Ahora está todo en captar la audiencia. El negocio tiende a la segmentación y esas estructuras cuentan con costos muy altos. El secreto es seguir escuchando al público porque todos los días cambia la forma de consumir”. Otro de los temas tratados fue el de las experiencias que ofrecen estos productos culturales en relación con otros formatos. María Figueras, curadora de Microteatro, opinó que lo interesante de la propuesta es “El tema del encuentro cuerpo a cuerpo y reírte con el otro, no hay con que darle. Son entradas baratas, te encontrás con gente en un bar, subís y vivís una experiencia distinta si te emocionaste al lado del otro”.

Luego de un intervalo se reunió una segunda mesa. En este caso, el debate giró en torno a hacia dónde van los consumos culturales. En esta mesa dialogaron Martina Rúa, columnista de La Nación y Radio Metro; Carolina Duek, doctora en Ciencias Sociales por la UBA y columnista en radio Metro; Trini Vergara, responsable de Entre Editores y Roberto Mayo, Gerente de noticias de Telefé. En este caso, el moderador fue Luis Alberto Quevedo, sociólogo, profesor, especialista en medios de comunicación, director e investigador en FLACSO. Para iniciar el debate, Quevedo volvió al mito de la muerte del cine y afirmó: “En el futuro no nace o muere algo, sino que se transforma. Con los consumos culturales abrimos el acordeón para pensar prácticas, imaginarios culturales”. Martina Rúa se unió a esta propuesta de transformación y afirmó: “Si no me pienso como medio nuevo, me quedo sin laburo. Hay que entender el podcast, las historias de Instagram. En el periodismo buscamos hacerlo en un formato que atraiga”. Por su parte, Carolina Duek se mostró a favor de esta propuesta e invitó a dejar de lado los prejuicios: “Tenemos un gran prejuicio con las nuevas formas de consumos culturales para desarmarlos tenemos que sentarnos a ver, informarnos, porque puede que sean geniales. Como adultos tenemos la obligación de informarnos y conocer para entender los consumos culturales de niños y jóvenes”.

Otro de los temas que se debatió en esta mesa fue el de los formatos en que se consumen los distintos productos culturales. Si bien desde 2013 hasta 2017 no bajó el consumo de lo que se lee, sí bajó la adquisición de libros en papel. Ante este interrogante, Trini Guevara comentó: “La industria del libro está llevando toda esta transformación. La revolución editorial viene por los lectores jóvenes que leen en comunidad, Wattpad y por las facilidades para imprimir y encuadernar”. Y finalizó afirmando que “El libro no solo no murió sino que crece, porque aparece como el fetiche”. Por su parte, Roberto Mayo puso en la mesa de debate otro tema importante: la relación entre el tiempo el consumo cultural, sobre esto afirmó: “Hoy no existe un valor mayor que el tiempo, no hay nada que valga más que el tiempo. El tiempo es todo. La tele compite con todo: la play, el sueño, charlas. ¿Cuántas veces te debatís entre dormir o un capítulo más?”.

Para finalizar, el Secretario de Gobierno de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, respondió algunas preguntas en una entrevista mano a mano con Andrés Gribnicow. Dentro del debate que se generó, el Secretario de Cultura aseguró que “El SINCA es una herramienta importante que aporta una dimensión estadística al análisis de lo que ocurre en las industrias y consumos culturales. Los datos nos resultan útiles para entender el contexto y obrar en consecuencia a la hora de diseñar políticas públicas o construir proyectos culturales independientes que sean sustentables”.

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